Entre Napoleón y Josefina. AMOR(ES) LEJANOS



"Espero dentro de poco tiempo estrujarla entre mis brazos y cubrirla con un millón de besos debajo del ecuador. "


Febrero de 1796

Me separé de vos llevando conmigo un penoso sentimiento. Me acosté muy enfadado. Me parecía que la estima que mi carácter merece debía alejar de vos los últimos pensamientos que os agitaban ayer noche. Si ellos predominasen en vuestra mente, vos seríais muy injusta, señora, ¡y yo muy desdichado!
¡¡¡Habéis pensado que no os quiero por vos misma!!!
Entonces, ¿por qué? ¡Ah, señora! ¡Mucho tendría que cambiar! ¿Cómo ha podido un sentimiento tan vil ser concebido por un alma tan pura? Aún estoy sorprendido, aunque todavía lo estoy más del sentimiento que, nada más despertarme, me ha vuelto a llevar sin rencor y sin voluntad ante vos. Es cierto, no se puede ser más débil, no cabe mayor degradación. ¿Cuál es tu extraño poder, incomparable Josefina? Un pensamiento tuyo envenena mi vida, divide mi corazón entre los deseos más opuestos, pero un sentimiento más fuerte, un humor menos sombrío vuelve a ligarme a ti, y me lleva y me conduce, incluso siendo a tus ojos culpable.
Sé muy bien que si tú y yo nos peleamos, tendrás que recusar mi corazón y mi conciencia: tú los has seducido, y son tuyos.
Y tú, mio dolce amor, ¿has descansado bien? ¿Has pensado en mí al menos un par de veces? Te doy tres besos: uno en el corazón, uno en la boca, uno en los ojos.
Buonaparte 



Quien no haya escuchado de la historia que hubo entre Napo y Fina, no tuvo un buen maestro/a de historia. Una historia que no es relevante, pero nos hace entender que aún siendo lejanos de distancia y sobretodo de tiempo, todos tenemos esa calidez y debilidad ante la situación de desear estar con alguien en especial. 

El hablar del buen amigo Napo, un gran estratega, hijo de un padre aristócrata, su madre fue su principal apoyo. Un chico sumamente tímido y con unos 7 hermanos más. de los cuales conocemos un poco más la historía de José (Pepe Botella...). Napo tenía una ambición por la ciencia de las matemáticas y la literatura. Al paso del tiempo se metio a estudiar en el colegio militar, y bueno, el desarrollo de su carrera no fue tan rápido, pero era un tipo sumamente listo que se sabía mover. Después de su éxito en dirigir un ejercito en el Palacio de Tullerias y repeler a los insurgentes, se hizo gran amigo y colega de Paul Barras, el cual se presume que pudo haber sido la conección entre Josefína y Napoleón, ya que Josefina y Barras eran amantes en algunas fiestas. 

Josefina por su parte, mayor que Napoleón por 6 años, y viuda,  corría el año de 1995 y ella tenía 32 años, al siguiente año se casarían y tendrían una relación no precisamente de cuento. 

"De su relación con Napoleón, Josefina le escribiría a un amigo, que no amaba al emperador y que al respecto ella se encontraba “en un estado de indiferencia”. Josefina —que para entonces era conocida como Rosa— y Napoleón se comprometieron en enero de 1796 y se casaron por lo civil el 9 de marzo de 1796; se cuenta que al momento del acto, el notario ante el que se verificó la ceremonia, le recomendó a Josefina no hacerlo, pues lo hacía con un general pobre, sin futuro, que no tenía para aportar al matrimonio más que su equipo militar. El ministro de Guerra hizo la misma recomendación, así como el contable de Josefina, éste por motivo de que el contrato del matrimonio implicaba que se compartirían equitativamente todos los gastos de vivienda, aún los gastos de la boda."

 “No pido amor ni fidelidad eternos, únicamente... la verdad, una franqueza ilimitada. El día que me digas “te amo menos” será el último día de mi amor o el último de mi vida.”

Después de la boda, como era común Napoleón tenía que moverse para seguir sus estrategias militares y la falta de estar juntos daba pie a que muchas cosas sucedieran. Desde chismes y rumores, la falta de hijos y la inevitable necesidad de extrañarse. 

El 2 de diciembre de 1804 alcanzó la cumbre. Ese día Napoleón Bonaparte se coronó emperador en la catedral de Notre-Dame, en París. Acto seguido ciñó la corona imperial en las sienes de su querida esposa, con la que había contraído, a petición del Papa Pío VII, una boda religiosa celebrada en secreto. 

Ambos a cada separación, era obvio que no tenían momentos fáciles bajo la situación en la que vivían y aunque no existe una verdad exacta, se dice que entre ambos hubo varios motivos de infidelidades que cansaban la confianza de la pareja. 

La carencia de hijos en común determinó a Napoleón, inducido por Talleyrand, a divorciarse en 1809 para contraer nuevo matrimonio en 1810 con María Luisa, archiduquesa de Austria e hija del emperador Francisco I de Austria, perteneciente a la casa de Habsburgo. Con este enlace vinculaba su dinastía a la más antigua de las casas reales de Europa, con la esperanza de que su hijo, nacido en 1811 y al que otorgó el título de rey de Roma como heredero del Imperio, fuera mejor aceptado por los monarcas reinantes.
 Y apesar de su separación se encontraban cartas que aún se dirigian como amigos, acompañandosé de tiempos que tal vez solo ellos conocian y compartían, tal vez esto no es tan alejado de nosotros. 


3 de abril 1796
“He recibido todas tus cartas pero ninguna me ha causado tal impresión como la última. ¿Cómo, mi amada, puedes escribirme de ese modo?
¿No crees que mi posición es ya bastante cruel, sin agregar mis propios sufrimientos y rompiendo mi espíritu? ¡Qué estilo! ¡Qué sentimientos muestras! Son fuego y queman mi pobre corazón.
Mi josefina y única josefina, además de ti no hay alegría; lejos de ti, el mundo es un desierto y cuando estoy sólo y no puedo abrir mi corazón.
Te has llevado más que mi alma; eres el único pensamiento de mi vida.
Cuando estoy cansado del trabajo, cuando los hombres me desesperan, cuando estoy a punto de maldecir estar vivo, pongo mi mano en mi corazón; tu retrato cuelga de él, lo miro y el amor me trae la felicidad perfecta.
¿Con qué arte me cautivaste para concentrar todo mi ser en ti?
Vivir para Josefina, esa es la historia de mi vida”.

17 de julio de 1796
“Desde que te dejé, he estado constantemente deprimido. Mi felicidad es estar cerca de ti.  Incesamente revivo en mi memoria tus caricias, tus lágrimas y tus solicitudes afectuosas. Los encantos de la incomparable Josefina encienden, continuamente, un ardor y una llama que brilla intensamente en mi corazón. ¿Cuándo, libre de toda solicitud, de toda atención de acoso, seré capaz de pasar todo mi tiempo contigo, teniéndote sólo para amarte y pensar en la felicidad de decirlo y demostrártelo?”

Fuentes: http://culturacolectiva.com/las-cartas-de-amor-y-obsesion-de-napoleon-a-josefina/
https://es.wikipedia.org/wiki/Napoleón_Bonaparte
https://es.wikipedia.org/wiki/Josefina_de_Beauharnais
http://www.elcultural.com/noticias/letras/Napoleon-y-Josefina-Cartas-en-el-amor-y-en-la-guerra/6256

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