Atentados contra la integridad
Cuando Yirah se
cansó de ver tristezas y frustraciones en los humanos se preguntó cuándo
realmente aprenderían a sentirse completos; tenían muchas cosas hechas a su
medida, la belleza de la danza, el sol que les calentaba, la luna que los
llenaba de Amor, el calor que sentían sus huesos más que su piel, el cálido
sentir del viento como esa brisa del mar que los mojaba y la lluvia que los
bañaba, tenían los más bellos paisajes creados en toda la galaxia y los
atardeceres de la duración exacta, habían descubierto la música, las palabras
bellas y malas, habían descubierto algo
que les fascinaba y los entretenía mucho que llamaban ciencia.
Eran tan llenos
de vida, pero al mismo tiempo tan vacíos, y Yirah no sabía exactamente el porqué. Siendo tan pequeños, los humanos
son tan complicados por sí solos pero, si agregas las relaciones que existen
entre ellos, tenemos la mayor vulnerabilidad posible en toda la galaxia que
Yirah conocía.
Yirah había
viajado a lo largo de todas sus vidas y todas sus infinitudes evolucionistas
desde su procreación del deseo desconocido de alguna clase de estrella vieja.
Yirah vivía entre nosotros, debajo y por encima de nuestros pies y también en
los tiempos que calificamos como buenos
y malos.
Yirah estaba en
este lugar incluso antes de que existiera la vida y los hombres crearan
creencias estúpidas de divina división. Pero aún eso era tan poco tiempo para
poder conocer realmente la mente de un humano que deseaba pero no podía sentir
completo.
Aún no entendía cómo
era posible que para algunos “defectuosos”
la piel se les sonrojara y mostrara su
mayor debilidad mientras que otros estaban dispuestos a crearlas peores mentiras
para destruir a quien veían cómo una amenaza o cómo una diversión. Tampoco
entendía el porqué era tan importante en los humanos establecer un “orden social” si realmente en su vida privada
eran todo lo contrario o incluso creían en una clase de normatividad para
convivir con otros si ellos mismo corrompían sus ideales.
¿Qué fallaba con
ellos? Sería que en su evolución algo había fallado o tal vez aún les faltaba
evolucionar más o tal vez sea cómo ellos mismo dicen que les hace falta “madurar”.
Había palabras
que Yirah creía importantes para poder entender a los humanos, algunas eran muy
repetitivas y otras eran las palabras
que más trabajo les constaba decir a
ellos. Palabras que no siempre tenían mucha lógica (Al igual que muchos actos
que realizaban). De algo estaba Yirah podría mantener seguridad, los humanos
siempre podrían darle esa extraña sensación que no podría calificar jamás.
Tan llenos de
incongruencias y de deseos entre ellos mismos que no tendría nada de lógica el
que no se sintieran completos, el que existiera alguna clase de atentado contra
su integridad, pero nunca conto con que las relaciones entre ellos llegaran a
afectarse tanto desde que comienzan sus vidas, sus palabras, sus cosmovisiones
de la creación de sus mundos a través de sus formas de comunicación. Parecía
que entre más vivían entre ellos y más estudiaban, menos se daban cuenta de que
lo más esencial ya lo sabían.
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